Categorías
Uncategorized

La asociación INICIACTIVA, en colaboración con UVadivulga y EsDUVa, retoma su ‘Vermú por la Ciencia’ con una primera charla sobre el Sahel

La asociación INICIACTIVA, en colaboración con UVadivulga y EsDUVa, retoma su ‘Vermú por la Ciencia’ con una primera charla sobre el Sahel

La primera sesión de esta nueva edición tendrá lugar el sábado 26 de septiembre, a las 12:30 horas, en el bar Gondomatik de Valladolid. La charla ‘¿Cómo Francia perdió el Sahel?’ analizará las claves de la pérdida de influencia francesa en la región y su nuevo escenario geopolítico. La iniciativa propone un encuentro mensual entre la comunidad investigadora y la ciudadanía, con una charla divulgativa seguida de un coloquio abierto al público.

La asociación INICIACTIVA (Investigación Activa de la Universidad de Valladolid), en colaboración con la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación de la Universidad de Valladolid (UVadivulga) y la Escuela de Doctorado (EsDUVa), organiza una nueva edición de ‘Vermú por la Ciencia’, una iniciativa de divulgación que busca acercar la investigación universitaria a la ciudadanía en un formato ameno y participativo. La primera sesión, titulada ‘¿Cómo Francia perdió el Sahel?’, tendrá lugar el sábado 26 de septiembre, a las 12:30 horas, en el bar Gondomatik (C/ Gondomar, 20) de Valladolid.

Por tercer curso consecutivo, ‘Vermú por la Ciencia’ propone convertir la hora del aperitivo en un espacio de encuentro entre la comunidad investigadora y la ciudadanía. La iniciativa celebrará una charla divulgativa el último sábado de cada mes a las 12:30 horas, seguida de un turno de preguntas y debate abierto con las personas asistentes. El objetivo del proyecto es acercar la ciencia, la investigación y el conocimiento a la sociedad y visibilizar el trabajo que desarrolla el personal investigador de la UVa, especialmente de su personal investigador joven. Gran parte de los avances y resultados obtenidos en el ámbito científico se difunden habitualmente a través de publicaciones académicas y foros especializados, por lo que esta iniciativa pretende generar un espacio más próximo y accesible para compartir ese conocimiento con la ciudadanía.

Esta primera charla correrá a cargo del doctorando del Programa de Doctorado Europa y el Mundo Atlántico: Poder, Cultura y Sociedad de la Universidad de Valladolid, Youssoupha Demba, quien abordará las claves de la pérdida de influencia francesa en el Sahel. Desde las independencias y durante décadas, Francia fue la potencia que mantuvo mayores vínculos con sus antiguas colonias del Sahel, sustentados en acuerdos de carácter militar, político y financiero. Sin embargo, en los últimos años este escenario ha experimentado una profunda transformación, especialmente tras el fracaso de la intervención militar francesa en la lucha contra el terrorismo. Este proceso ha coincidido con sucesivos golpes de Estado, el auge del sentimiento antifrancés, la ruptura de relaciones diplomáticas y militares y la creciente presencia de otras potencias en la región. La charla analizará los principales factores que explican esta pérdida de influencia y cómo se ha llegado hasta el actual escenario geopolítico del Sahel.

Sobre INICIACTIVA

La asociación INICIACTIVA nació en febrero de 2019 con el objetivo de aglutinar al personal investigador que desarrolla su actividad en la UVa y contribuir a la defensa de los intereses de los jóvenes investigadores. Cuenta actualmente con alrededor de 90 investigadores e investigadoras predoctorales.

Entre sus principales objetivos se encuentran defender los derechos del personal investigador joven de la Universidad de Valladolid, fomentar la investigación, la ciencia y la innovación universitarias, generar espacios de encuentro entre investigadores, impulsar actividades de carácter divulgativo y cultural y establecer cauces de comunicación entre la comunidad investigadora y las instituciones públicas.

Categorías
Uncategorized

El ‘wrapped’ que la UCI nunca le envió

Soonthorn Wongsaita/Shutterstock

Imagine que sale del hospital tras dos semanas en cuidados intensivos, abre el móvil y comprueba que le ha llegado un correo electrónico con un asunto que le suena: “Tu wrapped [es decir, el resumen anual de lo escuchado] 2026 está listo”. No es de Spotify: lo envía la UCI. Le dice que pasó 142 horas conectado al respirador, que su pulsioxímetro registró 3,1 millones de latidos, que su artista del año fue la noradrenalina y que su puntuación SOFA tocó techo el martes a las 4:18 de la madrugada con un 12. Abajo, en negrita: “La probabilidad que su equipo médico calculó de que no llegara a este correo: 47 %”.

Es una idea absurda, pero el hospital tenía cada uno de esos datos. Lo único que faltaba era la infografía.

Lo que sigue no es una broma. Una UCI moderna recoge de cada paciente, cada hora, más información de la que Spotify guarda de su música en un año. Electrocardiograma registrado cada milisegundo, presión arterial latido a latido, oxígeno, lactato, plaquetas… El problema no es la falta de datos: es el exceso, cómo extraer de esa avalancha una sola decisión a tiempo. Decisión que, muchas veces, es de vida o muerte.

El ‘wrapped’ que ya existe

La medicina lleva décadas resolviendo ese problema con una herramienta humilde: la puntuación clínica. Es, literalmente, un wrapped: un puñado de números que resumen el estado del paciente en una sola cifra. La más famosa en cuidados críticos se llama SOFA y comparte espíritu con el resumen anual de Spotify: medir seis funciones del cuerpo –respiración, latido, filtración, metabolismo, coagulación y conciencia–, puntuar cada una de 0 a 4 y sumarlas. Un SOFA de 0 es un paciente que respira tranquilo en su cuarto. Un SOFA de 24, alguien que se está muriendo. Cada dos puntos de aumento durante una sepsis multiplican el riesgo de morir.

Ese número viaja por las pantallas de la guardia, se lee en los pases de visita, decide quién entra antes en un ensayo clínico y, durante la primera ola de covid-19, condicionó quién accedía primero a un respirador cuando había más enfermos que máquinas. Toda una arquitectura de decisiones cuelga de seis cifras.

Una fórmula con treinta años en plantilla

El SOFA se diseñó en octubre de 1994, durante una reunión de la Sociedad Europea de Medicina Intensiva, celebrada en Versalles (Francia) y presidida por el intensivista belga Jean-Louis Vincent. Querían una fórmula sencilla y transportable, que cualquiera pudiera calcular con un papel al pie de cualquier cama.

Aquel año, la web aún no había llegado a la mayoría de los hogares, los teléfonos apenas cabían en el bolsillo de un abrigo y los primeros stents cardiacos acababan de llegar al mercado. Tres décadas después, el SOFA seguía casi como entonces, pero la medicina, no.

Imagine que Spotify le mandara cada diciembre un wrapped calibrado con la música de 1994. Que su artista del año tendría que ser, a la fuerza, Ace of Base, porque el algoritmo no sabe que existe Rosalía. En 2026, una parte del SOFA evalúa al paciente con criterios pensados para una UCI que ya no existía: terapias nuevas, dispositivos nuevos, pacientes mayores y más complejos. La fórmula no era mala. Era de su época.

… Y entonces llegó SOFA-2

En octubre de 2025, sesenta intensivistas de nueve países publicaron en la revista JAMA una versión renovada de la fórmula. La llamaron SOFA-2. Para ello revisaron los datos anonimizados de 3,3 millones de pacientes y reescribieron la tabla para incluir fármacos y dispositivos de soporte que en 1994 no existían.

Es un avance considerable. Y también, si me permiten, un wrapped que sale cada treinta años. La medicina cambia más deprisa. Lo siguiente –en lo que muchos investigadores trabajan ahora– es la recalibración continua: que la fórmula se afine sola, alimentada por los datos que ya están entrando en el hospital esta misma noche.

Recalibrar y, mejor aún, pedirle a la inteligencia artificial que la escriba

Calibrar una puntuación clínica es como afinar un piano. Las notas son las mismas, pero antes de cada concierto alguien comprueba que un do siga sonando como un do. La medicina, después de la pandemia, descubrió que muchas de sus puntuaciones estaban desafinadas.

La inteligencia artificial ofrece dos caminos. El primero –el famoso, el que sale en los medios– es el de las cajas negras: redes neuronales que aciertan mucho pero no explican por qué. Un médico no puede firmar una decisión que no entiende. Y desde agosto de 2026, el reglamento europeo de IA obliga a que los sistemas sanitarios de alto riesgo sean transparentes.

El segundo camino, mucho menos contado, consiste en pedirle al algoritmo otra cosa: que no devuelva un número, sino la fórmula que lo produce. El resultado no es una máquina misteriosa, sino una ecuación nueva, escrita en el mismo idioma matemático que el SOFA, que un médico puede leer, criticar y firmar antes de usarla con un paciente.

El ‘wrapped’ no es el alta

Volvamos al correo del principio. La idea no es que la UCI nos mande un wrapped al alta –aunque, confesémoslo, sería un detalle–. La idea es que detrás de cada cama de cuidados críticos hay ya una matemática viva, y que esa matemática merece la misma atención que el resto del cuidado: ser revisada, recalibrada y, cuando haga falta, reescrita. Las fórmulas no curan; curan los equipos clínicos. Pero las fórmulas que ellos consultan pueden estar afinadas o desafinadas, y eso, calladamente, también influye en quién sale por la puerta del hospital.

Si alguna vez le dan el alta de una UCI, no espere un wrapped. Sepa, eso sí, que durante esos días alguien sumó seis números cada mañana para tomar decisiones sobre usted; que esos números vienen de una fórmula con varias décadas de historia; y que, en hospitales y universidades, alguien está intentando ahora mismo que esa fórmula sea, simplemente, un poco más justa.

The Conversation

Este artículo fue finalista del Premio Luis Felipe Torrente de Divulgación sobre Medicina y Salud, organizado por la Fundación Lilly y The Conversation

Categorías
Comunicación Noticias corporativas Uncategorized

Seis investigadores de la Universidad de Valladolid se sitúan entre los más destacados del mundo según ScholarGPS

Seis investigadores de la Universidad de Valladolid se sitúan entre los más destacados del mundo según ScholarGPS

Jorge Poveda, Cristina González-Fernández, Gustavo González-Calvo, María Molinos-Senante, J. Alfredo Martínez y Raúl Muñoz figuran entre los Highly Ranked Scholars™ de la plataforma internacional por el impacto de su investigación. Los resultados, correspondientes al indicador Prior 5 Years, destacan la posición de investigadores de la UVa en diferentes especialidades científicas.

La investigación desarrollada en la Universidad de Valladolid alcanza posiciones de referencia internacional en ámbitos tan diversos como el control biológico de plagas, la nutrición, la educación física, el tratamiento de aguas o la microbiología. Así lo reflejan los últimos resultados de ScholarGPS, plataforma internacional de análisis de la actividad científica que sitúa a seis investigadores de la UVa entre los Highly Ranked Scholars™, categoría que identifica al 0,05 % más destacado de la comunidad investigadora mundial.

Los resultados, correspondientes al indicador Prior 5 Years, que analiza el impacto de la actividad investigadora desarrollada durante los últimos cinco años, destacan la posición de investigadores de la UVa en diferentes especialidades científicas.

Entre ellos sobresale Jorge Poveda, que alcanza el primer puesto mundial tanto en control biológico de plagas como en Trichoderma, además de situarse en el quinto puesto en agricultura sostenible, el decimoséptimo en patógeno y el trigésimo quinto en hongo. También obtiene posiciones destacadas Cristina González-Fernández, que ocupa el tercer puesto mundial en ácido graso de cadena corta y el séptimo en ácido graso. Por su parte, Gustavo González-Calvo alcanza el quinto puesto mundial en educación física, mientras que María Molinos-Senante se sitúa en el decimosexto puesto en tratamiento de aguas. En el ámbito de la salud y la nutrición, J. Alfredo Martínez aparece en el puesto 60 mundial en obesidad y en el 80 en nutrición. Completa el grupo Raúl Muñoz, que ocupa el puesto 112 mundial en bacteria.

Investigación UVa con impacto internacional

Además de las posiciones alcanzadas en especialidades concretas, los resultados de ScholarGPS permiten observar el impacto de la investigación de la UVa desde una perspectiva más amplia. En el análisis de los últimos cinco años, Jorge Poveda se sitúa en el puesto 2.779 del ranking general mundial, además de alcanzar el puesto 148 en el campo de Ciencias de la Vida y el 34 en la disciplina de Biología y Ciencias Biológicas. En esta clasificación por grandes campos científicos también destaca J. Alfredo Martínez, que ocupa el puesto 97 mundial en el campo Allied Health.

Estos resultados ponen de manifiesto la diversidad de áreas en las que la Universidad de Valladolid desarrolla investigación con impacto internacional y la contribución de sus investigadores a ámbitos científicos que abarcan desde las ciencias de la vida y la salud hasta la educación y la ingeniería ambiental.

Un análisis basado en producción científica, citas e impacto

ScholarGPS es una plataforma internacional que analiza la producción científica de universidades, centros de investigación y personal académico. Para establecer sus clasificaciones combina indicadores relacionados con las publicaciones científicas, las citas recibidas y el impacto de la investigación. La plataforma ofrece diferentes perspectivas temporales (Lifetime, Lifetime active y Prior 5 Years) y organiza la actividad científica en 14 grandes campos, 177 disciplinas y más de 350.000 especialidades.

En el caso de la Universidad de Valladolid, ScholarGPS registra más de 33.800 publicaciones científicas y más de 570.000 citas a lo largo de su trayectoria investigadora, con más de 6.700 investigadores vinculados a la institución. Si se acota el análisis a los últimos cinco años, la plataforma contabiliza cerca de 7.900 publicaciones y más de 61.000 citas.

Los resultados de ScholarGPS ofrecen así una fotografía complementaria del posicionamiento internacional de la investigación de la Universidad de Valladolid, poniendo el foco no solo en el volumen de producción científica, sino también en el impacto que esta alcanza dentro de sus respectivas áreas de conocimiento.

Categorías
Comunicación Noticias corporativas Otras actividades Uncategorized

UVadivulga colabora con el MUVa para acercar a Segovia la historia de la enseñanza de la Anatomía en la Universidad de Valladolid

UVadivulga colabora con el MUVa para acercar a Segovia la historia de la enseñanza de la Anatomía en la Universidad de Valladolid

La exposición ‘Aprender anatomía hace un siglo. Una historia contada con piezas del Museo Anatómico del MUVa’ podrá visitarse en las Salas del Palacio del Torreón de Lozoya de Segovia desde el 10 de septiembre y hasta el 8 de noviembre, tras su paso por Valladolid y como inicio de su itinerancia por los campus de la Universidad de Valladolid. La muestra reúne más de un centenar de piezas, entre modelos anatómicos, libros, fotografías, material docente, instrumental quirúrgico y piezas naturales, que permiten descubrir cómo se enseñaba Anatomía y cómo se formaban los futuros médicos en la UVa durante el primer cuarto del siglo XX. La iniciativa, organizada por el Museo Anatómico de la UVa (MUVa), cuenta con la colaboración, entre otros, de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación de la Universidad de Valladolid.

Comisariada por los profesores e investigadores de la Universidad de Valladolid Marita Hernández Garrido, Juan Francisco Pastor Vázquez y Rebeca Pérez Fernández, la muestra propone un recorrido por la enseñanza de la Anatomía en Valladolid durante el primer cuarto del siglo XX, una etapa de especial relevancia para la Medicina de la Universidad de Valladolid. A través de las piezas conservadas por el Museo Anatómico de la UVa, el visitante puede conocer los espacios en los que se desarrollaba la enseñanza, a algunos de sus protagonistas y los recursos empleados para estudiar el cuerpo humano.

Con más de un centenar de piezas de muy diversa naturaleza, la muestra recupera y pone en valor una parte del patrimonio científico y docente de la Universidad de Valladolid y lo convierte en una herramienta para acercar al público la historia de la ciencia y de la Medicina. La llegada de la muestra a Segovia supone además el inicio de su itinerancia por los campus de la Universidad de Valladolid, con el objetivo de trasladar este patrimonio a nuevos espacios y públicos y favorecer el conocimiento de la historia de la institución y de sus enseñanzas. En este contexto se enmarca la colaboración de UVadivulga, que contribuye a la difusión de la exposición dentro de su labor de acercar a la sociedad el conocimiento científico, tecnológico y humanístico, así como el patrimonio científico de la Universidad de Valladolid.

La exposición se complementará en Segovia con una programación de actividades vinculadas a la temática de la muestra, dirigida tanto al público general como a la comunidad universitaria. Estas propuestas buscan ampliar la experiencia divulgativa de la exposición, generar nuevos espacios de encuentro en torno a la ciencia y la historia de la Medicina y reforzar la presencia de la Universidad de Valladolid en Segovia, favoreciendo la conexión y el intercambio entre la institución y la ciudad.

‘¿Dónde?’, ‘¿Con quién?’ y ‘¿Cómo?’

La propuesta se articula en torno a estas tres preguntas que sirven para organizar el recorrido y contextualizar las piezas expuestas. La tradición de los estudios de Medicina en la Universidad de Valladolid se remonta a principios del siglo XV. A lo largo de los siglos, las enseñanzas fueron pasando por diferentes espacios de la ciudad hasta que, a finales del siglo XIX, abandonaron el Hospital de la Resurrección para establecerse en el entorno del Prado de la Magdalena. Este recorrido permite situar los estudios anatómicos dentro de la larga tradición de la enseñanza médica de la Universidad de Valladolid.

Durante el periodo al que se dedica la muestra, los estudios de Anatomía de Valladolid se encontraban al nivel de algunas de las instituciones europeas más avanzadas en esta disciplina. Esta etapa estuvo vinculada tanto a la labor de sus profesores como a la formación de estudiantes destacados. El recorrido recupera así el contexto académico y científico en el que se desarrollaba la enseñanza anatómica en la Universidad de Valladolid.

La tercera parte del recorrido se centra en los métodos y materiales utilizados para aprender Anatomía. La disección constituía una herramienta fundamental para conocer el cuerpo humano, pero la escasez de cadáveres y las dificultades existentes para su conservación hicieron que los modelos anatómicos adquirieran un papel esencial en la enseñanza. Elaborados en materiales como cera, escayola o papel maché, estos modelos permitían a los estudiantes observar con detalle diferentes estructuras anatómicas y comprender la complejidad del cuerpo humano como complemento fundamental a la disección.

Las piezas expuestas muestran también la dimensión artística de estos recursos didácticos. Artesanos y especialistas de la época elaboraron modelos anatómicos de gran precisión que se convirtieron en herramientas imprescindibles para la formación médica. Junto a ellos, el visitante podrá contemplar instrumentos vinculados a la enseñanza de la Anatomía y otros materiales docentes, como una pizarra con dibujos anatómicos o diapositivas de cristal, que permiten recrear el ambiente de una clase de Medicina de principios del siglo XX.

El recorrido se completa con contenidos dedicados a la conservación de piezas naturales y a otras áreas de estudio anatómico, como la Anatomía del Desarrollo, Patológica, Microscópica, Radiológica y Comparada. En este último ámbito, los esqueletos de diferentes animales permiten observar semejanzas y diferencias con el cuerpo humano y aproximarse al papel de la comparación entre especies en el conocimiento anatómico.

Categorías
Uncategorized

Melitón Manzanas y el Tercer Reich: mito y realidad del policía objetivo de ETA

Melitón Manzanas. Archivo General del Ministerio del Interior (AGMI). Dirección General de la Policía, Expediente Melitón Manzanas González, nº 6098.

Inspector jefe de la Brigada de Investigación Social (BIS) en San Sebastián, Melitón Manzanas (1909-1968) fue un victimario-víctima: un torturador reconocido y la primera víctima mortal premeditada de ETA. Décadas antes de que la organización terrorista lo asesinara en la puerta de su casa en agosto de 1968 estuvo relacionado con agentes y colaboracionistas del Tercer Reich.

Manzanas fue un agente que en su carrera profesional utilizó la tortura en sus interrogatorios, que practicó trato vejatorio a sus detenidos y que empleó métodos violentos para obtener confesiones.

En 1939 entró en el Cuerpo de Investigación y Vigilancia (CIV) –que desde 1941 pasó a llamarse Cuerpo General de Policía (CGP)–. A partir de entonces, su trabajo se concentró en vigilar la frontera en Irún, evitar el contrabando, obstaculizar y perseguir al maquis comunista y frenar cualquier tipo de actividad de oposición a la dictadura.

En los años finales de su vida encabezó una importante campaña de detenciones y represión contra miembros de Comisiones Obreras, Euzko Gaztedi –las juventudes del PNV– y ETA, la organización terrorista. Esta última lo asesinó el 2 de agosto de 1968.

La semilla del monstruo

Para justificar su asesinato, las entonces cabeceras del nacionalismo vasco radical, entre ellas Gudari y Zutik, recogieron testimonios sobre sus acciones vejatorias, incidiendo en su perversión, sentimiento antinacionalista vasco y vínculos con la Alemania nazi. De ese modo, su leyenda negra aumentó.

Durante el proceso de Burgos de 1970, donde se juzgó a los responsables de su muerte, la abogada Gisèle Halimi trabajó en dar a conocer el juicio en la esfera pública y editó un libro titulado Le Procès de Burgos (1971), con prefacio de Jean-Paul Sartre. Asesorados por el miembro de ETA José Antonio Etxebarrieta, introdujeron detalles escabrosos al currículum de Manzanas y aseguraron que durante la Segunda Guerra Mundial había colaborado con la Gestapo en “operaciones de caza” a republicanos españoles en el sur de Francia.

De súbito, estas aseveraciones sobre su vinculación con la policía política alemana pasaron al imaginario colectivo, al punto de que diferentes autores las han ido reproduciendo acríticamente sin aportar una sola prueba, equiparándolo incluso a Pedro Urraca Rendueles, apodado “el cazador de rojos”.

Veamos, pues, qué hay detrás de todo ello.

El informador Manzanas

Uno de sus primeros destinos como policía fue la comisaría de Irún, un lugar estratégico durante la guerra mundial. Allí, desde 1939, siendo agente de bajo rango (tercera clase) se dedicó a labores de información en la frontera, controlando la aduana y persiguiendo el contrabando.

En la década de 1940, el agente Juan García Herrero (alias T-12), del Servicio de Inteligencia del Gobierno Republicano en el exilio (SIGR), señaló que colaboraba con la Segunda Bis (la inteligencia militar franquista), informando sobre movimientos de mercancías y personas, incluso facilitando entradas y salidas de individuos.

Entre contrabando y represión

Durante la década de 1940, Manzanas se dedicó, como decíamos, a impedir el estraperlo (de mercancías, propaganda, personas…) que introducían passeurs como Timoteo Plaza y Florentino Goikoetxea, colaboradores a su vez de distintas redes de evasión y organizaciones de información republicanas.

La Segunda Bis conoció estos movimientos, y por eso organizó grupos de colaboradores para tareas de vigilancia en distintos puntos de la frontera hispanofrancesa. Esos grupos estuvieron integrados en gabinetes de información de diferentes comisarías de la zona; entre ellas, Irún, donde precisamente Melitón Manzanas realizó redadas.

Una de ellas se produjo el 19 de abril de 1942, que condujo a la captura del contrabandista Manuel Iturrioz, colaborador de la Red Comète, la organización de evasión franco-belga que evacuó a combatientes aliados perseguidos por los nazis. Según las fuentes consultadas, el policía José Bazán y Manzanas lo interrogaron y torturaron durante tres días.

En julio de ese año ascendió a agente de segunda clase. A partir de entonces, se consolidó su perfil de policía que hacía uso de métodos execrables para obtener información. El SIGR así lo reflejó en un dosier de abril de 1946: Manzanas era “uno de los funcionarios que más se han destacado por su crueldad y persecuciones. Es hoy el hombre de confianza de Julio Ortega Tercero y el jefe visible del Segundo Bis”.




Leer más:
Vida y muerte de Melitón Manzanas, el primer asesinato premeditado de ETA


La sombra de la Gestapo

Ese perfil coincidió con las valoraciones que de él hizo el Servicio Vasco de Información (SVI), la organización de espionaje del Gobierno vasco en el exilio. Gracias a la desclasificación de documentos que, periódicamente, realiza el Departamento de Estado en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA) se han obtenido informes que vinculan a Manzanas con la Gestapo y miembros del Tercer Reich.

Se trata de una serie de dosieres que realizó el SVI para la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), la agencia de inteligencia estadounidense previa a la CIA, en el marco de Safehaven (1944-1948), la operación que pusieron en marcha los aliados para seguir los bienes y personas vinculadas con el Tercer Reich.

En uno de ellos se indica que Manzanas y los agentes Máximo Palenciano, José Bazán y Juan Marcos trabajaron “con especial fervor a favor de los alemanes, cumpliendo órdenes de la Gestapo” y prestaron “grandes servicios” durante la ocupación de Francia.

La información, aunque escueta, es sugerente, pues está vinculada a los mecanismos que utilizó la Alemania nazi para soslayar la guerra económica de la que, por otro lado, participaban –por conveniencia, sintonía ideológica u obligación– funcionarios, empresarios y, en general, buena parte del régimen franquista.

Hay más referencias. En otro de los documentos se profundiza en el papel de Manzanas, al que se señala como “hombre de confianza” del agente Heinrich Bauer. Este era el alias del colaboracionista belga Georges-Henri Delfanne, conocido popularmente como Masuy, dedicado al expolio de bienes robados a judíos en la Europa ocupada.

La prueba documental

Estas aportaciones documentales, que forman parte de un trabajo más amplio titulado Melitón Manzanas González. Trayectoria de un victimario del franquismo y víctima de ETA (1909-1968), permiten acercarnos al papel que pudo desempeñar Manzanas en la Segunda Guerra Mundial desde las fuentes de archivo. Según estas, participó en las acciones de la policía política alemana –aunque no sabemos exactamente cómo– y colaboró en redes de expolio de bienes y obras de arte de miembros del Tercer Reich, sin tampoco saber exactamente de qué modo participó de ella.

Por eso, que solo dispongamos de estas fuentes, y que además las pesquisas realizadas en los archivos alemanes no hayan dado resultados, impide afirmar con contundencia que el contenido vertido por la prensa del exilio nacionalista vasco radical, al que aludíamos al inicio, fuera completamente fiable.

Porque las evidencias se basan en datos obtenidos por el SVI, una red que pudo señalarle por múltiples motivos. Por el momento, con arreglo a las fuentes, solo podemos asegurar que el SVI fue la organización que, en primera instancia, señaló a Manzanas como colaborador de la Gestapo y que, asimismo, fueron miembros de esa red los que filtraron esa información a la prensa nacionalista vasca radical que, años más tarde, con su muerte, hizo hincapié en su papel de colaborador nazi.

The Conversation

David Mota Zurdo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

Categorías
Área - Ciencias Uncategorized

Investigadores de la UVa y el CSIC identifican una señal climática que permite anticipar el riesgo de brotes de topillos en Castilla y León

Investigadores de la UVa y el CSIC identifican una señal climática que permite anticipar el riesgo de brotes de topillos en Castilla y León

El catedrático de Zoología de la Universidad de Valladolid, Juan José Luque-Larena, participa en un estudio que ha identificado una señal climática capaz de anticipar con aproximadamente un año de antelación el crecimiento de las poblaciones de Microtus arvalis en las zonas agrícolas de Palencia, Valladolid y Zamora. Publicado en la revista científica Pest Management Science, abre la puerta al desarrollo de herramientas de alerta temprana que permitan mejorar el seguimiento y la gestión preventiva de las explosiones poblacionales de esta especie.

Fuente: Gabinete de Comunicación-UVa

Científicos de la Universidad de Valladolid (UVa) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han identificado una señal climática que permite anticipar el  crecimiento de las poblaciones de topillo campesino (Microtus arvalis). En concreto, la precipitación acumulada entre marzo y julio del año anterior está relacionada con el crecimiento posterior de las colonias de estos animales, lo que permite disponer de una señal de alerta con aproximadamente un año de antelación. El trabajo está liderado por el investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (CSIC-UCLM-JCCM), François Mougeot, y el catedrático de Zoología de la Universidad de Valladolid, Juan José Luque-Larena, y se ha desarrollado en el marco del proyecto RATALERT, financiado por la Agencia Estatal de Investigación y ejecutado por la UVa. Sus resultados, publicados recientemente en la revista científica internacional Pest Management Science, abren la puerta al desarrollo de herramientas de alerta temprana para mejorar el seguimiento y la gestión preventiva de las poblaciones de esta especie.

En concreto, el estudio analiza 16 años de datos (2009-2025) procedentes del seguimiento de poblaciones de topillo campesino en seis localidades de Tierra de Campos, en Castilla y León. Con estos datos, los investigadores han comprobado que la precipitación acumulada entre marzo y julio del año anterior está relacionada con el crecimiento posterior de las poblaciones. Esta señal, combinada con la fase del ciclo poblacional, permite explicar el 43,2 % de la variación observada en el crecimiento de las poblaciones y, especialmente, proporciona información con suficiente antelación para intensificar el seguimiento antes de la siguiente campaña agrícola.

“Lo importante es disponer de información con suficiente antelación para poder tomar decisiones”, ha señalado Luque-Larena, investigador principal de RATALERT. “El objetivo es avanzar desde una gestión fundamentalmente reactiva hacia una gestión preventiva, identificando con tiempo dónde debemos intensificar el seguimiento”. Por su parte, para François Mougeot, investigador principal junto a Luque del proyecto, “la combinación de información climática y dinámica poblacional puede proporcionar un sistema de alerta mucho más útil para la gestión que esperar a que las poblaciones hayan alcanzado ya niveles elevados”.

Los autores destacan que se trata de una señal temprana de riesgo, no de una predicción infalible de una explosión poblacional. Los resultados deberán validarse y perfeccionarse incorporando nuevos años de seguimiento y otros factores ambientales y agrícolas. Este trabajo refuerza la línea de investigación desarrollada desde la Universidad de Valladolid sobre la ecología y dinámica poblacional del topillo campesino en Castilla y León y pone de manifiesto el valor de las series de seguimiento a largo plazo para desarrollar herramientas predictivas. Además, mantiene una conexión directa con la transferencia al sector agrario a través de la colaboración del Catedrático de Zoología Luque-Larena con ITAGRA.CT, contribuyendo a acercar el conocimiento científico generado en la UVa a las necesidades de la agricultura.

El objetivo de RATALERT (PID2022-136850NB-I00) es avanzar hacia herramientas que permitan anticipar el riesgo, optimizar el seguimiento y facilitar la toma de decisiones preventivas, contribuyendo así a una gestión más eficaz y sostenible de las poblaciones de topillo campesino.

Referencia

Mougeot, F., Lambin, X., Arroyo, B. and Luque-Larena, J.-J. (2026), Early warning signals of common vole population growth in continental Mediterranean farmlands recurrently affected by outbreaks. Pest Manag Sci. https://doi.org/10.1002/ps.71244  

Categorías
Uncategorized

Más allá de Rosalía y su ‘vena yugular’: Marguerite Porete y la mística femenina

Los reflejos son una manifestación física con muchas posibilidades de metáfora. Dusty frames/Shutterstock

¿Qué relación puede haber entre el espejo y Dios? La pregunta parece excesiva para un objeto tan cotidiano. Y, sin embargo, es un objeto que da que pensar.

Si ponemos un espejo frente a otro, la imagen que devuelven parece abrirse hacia el infinito. Si nos miramos a los ojos en el cristal, las pupilas revelan otro espejo diminuto en el que nos vemos viéndonos. Y si no nos reflejamos en uno, no somos capaces de vernos el rostro. Al final, hay ciertas… cosas que contienen un misterio que desborda su simple utilidad.

Por eso no es extraño encontrarlas en un texto espiritual. Uno de los libros más controvertidos de la mística medieval se titula El espejo de las almas simples y fue escrito por una mujer: Marguerite Porete.

¿Quién fue Marguerite Porete?

El 1 de junio de 1310, Porete, una mujer del condado de Hanao (actual Bélgica), ardió en la hoguera en la Place de Grève de París junto con su libro.

Su caso se sitúa en el horizonte de la renovación espiritual que venía gestándose en Occidente desde los siglos XI y XII. En ese contexto aparecen nuevas formas de vida religiosa, entre ellas las beguinas, mujeres que no profesaban los votos monásticos y que vivían solas o en pequeñas comunidades, entregadas a una vida austera de contemplación, cuidados y enseñanza espiritual. Esta forma de vida, de la que Porete participaba, despertó tanta admiración como sospecha.

Imagen de una calle estrecha con pequeñas casitas muy pegadas.
Fotografía actual del beguinato de Valenciennes, donde se cree que vivió Marguerite Porete.
Peter Potrowl/Wikimedia Commons, CC BY-SA

De hecho, varias proposiciones de El espejo fueron utilizadas en el Concilio de Vienne, poco después de la ejecución de su autora, para condenar las agrupaciones beguinales y la Hermandad del libre espíritu. La acusación por herejía, en el marco inquisitorial, no se explica por una sola causa: confluyeron tensiones políticas, disputas teológicas y un clima de vigilancia doctrinal.

Sin embargo, también hubo lecturas favorables y, durante siglos, circulación manuscrita de su obra.

El espejo interior

La obra se organiza como diálogo alegórico entre Amor, Razón y el Alma. Describe un camino de siete estados hacia el país de la libertad, expresión con la que el texto nombra la condición del alma liberada.

El alma se traslada desde la Razón al Amor, donde la relación con la voluntad divina no se vive como ley exterior, temor o cálculo de méritos, sino como conformidad plena con ella. Porete no rechazaba a la Iglesia; más bien llevó hasta sus últimas consecuencias la interiorización de la experiencia espiritual. Decía que, cuando el alma ama, su relación con lo sagrado se vuelve directa, y que la vía de conocimiento es el amor. Las implicaciones prácticas que tenían estas afirmaciones fueron, probablemente, parte de la razón de su condena. Pero, como señalábamos, no las únicas.

Portada de la edición en español de _El espejo de las almas simples_, de Margarita Porete.
Portada de la edición en español de El espejo de las almas simples, de Margarita Porete.
Siruela

El libro está escrito en lengua materna. Como ha señalado Blanca Garí, traductora al español del manuscrito, el uso de las lenguas vernáculas –frente al latín escolástico– participa de la transformación de la escritura espiritual femenina. La experiencia religiosa busca ahí un registro más íntimo, en primera persona y con menos mediación clerical.

De hecho, el speculum o mirouer –literalmente ‘espejo’ en francés antiguo– era un género de escritura que ofrecía modelos de orientación moral y espiritual. El de Porete construye, además, un itinerario del alma hacia Dios.

En el prólogo, la autora recurre a un relato breve que recuerda al amor cortés, según el cual una doncella enamorada de un rey lejano manda hacer un retrato para aliviar la distancia. De modo semejante, el libro intenta imaginar cómo es el amor divino y dar testimonio de una presencia tan íntima como inalcanzable. De ahí el nombre de Lejoscerca con el que ella expresa esa paradoja, que encuentra ecos en los versos de la canción de Rosalía “La Yugular”:

“Tú que estás lejos

y a la vez más cerca

que mi propia vena yugular”.

No ser nadie para serlo todo

No es el único reflejo que podemos encontrar de la mística de Porete en el último álbum de la cantante catalana. La fórmula que pronuncia en el tema “Porcelana”, “Ego sum nihil, ego sum lux mundi” –inspirada en el Evangelio de Juan y que se traduce como “Yo no soy nada, yo soy la luz del mundo”–, hace resonar, desde una sensibilidad contemporánea, uno de los grandes conceptos de El espejo: el anonadamiento.

Con él se nombra una desposesión radical. Según Porete, el alma se vuelve transparente cuando “no se ve, ni ve a Dios”, porque “Dios se ve en ella”. Este giro implica dejar atrás el apego al nombre propio, el deseo de grandeza, la ilusión de controlar la propia voluntad e incluso la pretensión de poseer la verdad.

Marguerite Porete se sitúa, además, en la tradición apofática, la teología negativa. Según esta, Dios no puede ser contenido en un concepto, porque excede todo nombre, toda imagen, todo atributo. La vía hacia lo divino no consistiría en saber más sobre Dios, sino en despojar al alma de aquello que la retiene en sí misma. Se llama a vaciar el alma para que Dios pueda mirarse en ella.

Afortunadamente, su voz no se apagó en la hoguera. El espejo circuló durante siglos de forma anónima, fue leído por Marguerite de Navarre y llegó, en el siglo XX, hasta Simone Weil. Solo en 1946 la investigadora Romana Guarnieri identificó a su autora con el nombre de Marguerite Porete. ¿No es simbólico, también, ese anonimato?

En una época obsesionada con las imágenes, Porete propone otra forma de libertad: retirarse para que la luz pueda atravesarnos. Ante el espejo, ¿yo miro al reflejo o el reflejo me mira a mí? Tal vez ahí resida toda la fuerza incómoda de su pensamiento, en recordar que la imagen más verdadera no siempre nos devuelve un rostro. A veces nos enseña a desaparecer.


¿Quiere recibir más artículos como este? Suscríbase a Suplemento Cultural y reciba la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por nuestra editora de Arte + Humanidades Claudia Lorenzo.


The Conversation

Sofía Esteban Moreno recibe fondos de ayudas de Formación del Profesorado Universitario (FPU) financiadas por la Agencia Estatal de Investigación, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Asimismo, forma parte del proyecto TRANSFERRE. Referencia: PID2023-148361NB-I00), financiado por la Agencia Estatal de Investigación, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y cofinanciado por la Unión Europea.

Categorías
Uncategorized

El problema no es que no se pueda ‘limpiar’ el monte para prevenir incendios, es que cuesta mucho dinero

InFocus.ee/Shutterstock

La búsqueda de culpables ante el drama de catástrofes naturales y pandemias es probablemente tan antigua como la humanidad. Ya Nerón en la antigua Roma acusaba a los primeros cristianos de haber incendiado la ciudad.

La construcción de estigmas sociales no es ajena a los incendios forestales y varía con el paso del tiempo. Desde las teorías que buscan una explicación basada en tramas de recalificación urbanística, mafias madereras y de energías renovables y terrorismo incendiario, hasta la culpabilización de ciertas especies autóctonas como los pinos (especialmente si son repoblaciones), ocultan la compleja realidad asociada a los terribles incendios forestales que estamos viviendo en España.

Sin embargo, hay otras explicaciones más sensatas y basadas en evidencias para el drama estival del fuego. Entre otras: el modelo de combustible y su continuidad, el cese de los sistemas agrarios tradicionales y el cambio del paisaje, el abandono rural, la homogeneización del paisaje, la biomasa forestal, el efecto multiplicador del cambio climático, la interfaz urbano-forestal, la capacidad de extinción y la falta de prevención.

En relación a la necesidad de gestión, es común, también este verano, el bulo de que “los montes se queman porque no nos dejan limpiar”. Sin aclarar a quién se le impide limpiar y quién no deja actuar.

Existe consenso social en que como estrategia básica de prevención de incendios es necesario gestionar la estructura y configuración de la vegetación de nuestros montes: la selvicultura de prevención. Pero el debate sobre quién debe realizar esta gestión arde en conversaciones, tertulias y redes sociales.

¿Qué dicen las leyes sobre la gestión de la vegetación?

La ley básica de referencia en España es la Ley de Montes de 2003 y sus respectivas trasposiciones a la normativas autonómicas. En ningún punto de la citada ley se prohíben las actuaciones propias de la selvicultura de prevención de incendios (desbroces, clareos, podas, mantenimiento de áreas cortafuegos, silvopastoralismo,…), tanto en terrenos públicos como particulares.

Por el contrario, la ley obliga a las comunidades autónomas a elaborar planes anuales y estrategias activas de prevención de incendios. Al igual que con la caza o la pesca, se establecen regulaciones ligadas a las épocas de actuación relacionadas con alertas metereológicas, periodos críticos para fauna protegida, etc.

En la mayoría de comunidades autónomas, las autorizaciones de tratamientos de prevención de incendios en montes particulares se reducen a simples declaraciones responsables o trámites electrónicos a través de las oficinas forestales y agrarias comarcales o ayuntamientos.

Para la redacción del presente artículo se ha consultado a las jefaturas de medio ambiente de varias provincias de Castilla y León afectadas gravemente por incendios en 2025 sobre el número de solicitudes de particulares de desbroce rechazadas en el último año. La respuesta fue categórica: cero.

Por tanto, desbrozar, podar y recoger leñas y piñas son actividades permitidas. Quizás el impedimento es otro: el coste de las actuaciones de prevención de incendios.

Cómo tratar la vegetación para prevenir incendios

Desde un punto de vista académico de ingeniería forestal, las mal llamadas actuaciones de “limpia” (desbroces, poda, clareos…) se encuadran dentro del ámbito de la selvicultura de prevención de incendios. Su objetivo es reducir la posibilidad de inicio del incendio y asegurar que, en caso de producirse, afecte a la menor extensión posible, con facilidad para la extinción y con mejor oportunidad de regeneración posterior.

Los tratamientos característicos de la selvicultura de prevención de incendios se tipifican mayoritariamente como no autofinanciados (no generan beneficios para pagar la intervención). Buscan reducir la continuidad de combustible en zonas estratégicas de gestión y cuestan dinero, ¡mucho!, sobre todo si se consideran las extensísimas dimensiones de monte de las que estamos hablando y su situación actual.

Una carretera a cuyos lados se encuentra un robledal y una zona con hierba corta
Ejemplo de tratamientos de prevención de incendios en un robledal cantábrico. Se trata de un área cortafuegos de 70 metros paralelo a una carretera (lado izquierdo con tratamiento, lado derecho pendiente de tratamiento). Se ha aclarado comercialmente el robledal (aprovechamiento) y desbrozado el sotobosque interrumpiendo de esta forma la continuidad de combustible . El mantenimiento funcional de estas áreas requiere controlar la invasión de matorral mediante costosos desbroces repetidos cada 3/5 años. La inclusión de las áreas cortafuegos en los planes de gestión silvopastoral, fomentando en ellas el pastoreo, ayuda a controlar la recolonización del matorral, optimiza los costes y contribuye al desarrollo rural.
José Arturo Reque Kilchenmann

Desde un punto de vista únicamente de incendios forestales, el ideal sería que todo el monte presentara una estructura sin continuidad de combustible: árboles bien aclarados y podados, sin matorral, sin hierbas secas. En definitiva, un monte “ajardinado”. Pero ambientalmente esto es totalmente rechazable (en el monte hay mucho más que modelos de combustible). Y desde un punto de vista económico es inviable pensar que hay recursos para “ajardinar” todos los montes.

El verdadero drama de los incendios forestales no ha hecho más que comenzar. Por eso es imperioso definir una cuidadosa y planificada estrategia de dónde y cómo plantear los tratamientos selvícolas de prevención de incendios.

Se repite el mantra de que es infinitamente más barato invertir en prevención que en extinción, pero no podemos olvidar que la selvicultura de prevención de incendios es mayoritariamente muy costosa. La extensión de los montes en España, su ubicación, su actual estructura y usos y las previsiones climáticas nos fuerzan a aceptar muy fuertes inversiones públicas, planificadas técnicamente a medio y largo plazo con consenso, fuera de la confrontación política y del bulo.

Es también necesario asumir que el propietario particular de montes no tiene los medios para abordar la selvicultura de prevención. Por eso, la sociedad, en su conjunto, deberá contribuir en la financiación y apoyo de estos tratamientos.

El reto de la selvicultura de este segundo cuarto del siglo XXI será optimizar, regular y planificar estratégicamente la inversión de prevención de incendios e integrarla en la gestión del territorio; buscar la disminución de sus costes; fomentar las actividades de puesta en valor de los recursos forestales y sus aprovechamientos (selvicultura, silvopastoralismo, etc.), y trasladar a la sociedad información clara de los fundamentos de la base técnica y científica de las actuaciones de gestión forestal.

The Conversation

José A. Reque Kilchenmann no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

Categorías
Uncategorized

Si cambiamos nuestro modelo de consumo, no necesitaremos tantos materiales para la transición energética

Más de 40 veces: ese es el aumento de la demanda global de litio anual que prevé la Agencia Internacional de la Energía entre 2020 y 2040 para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París de limitar el calentamiento del planeta. Es una de las dificultades claves de la transición energética: las tecnologías de bajas emisiones requieren muchos más materiales (tanto a nivel de diversidad como de cantidades) que los sistemas energéticos a base de combustibles fósiles.

Algunos ejemplos incluyen níquel y cromo para el acero inoxidable de los aerogeneradores; cobalto, litio y níquel para las baterías de los vehículos eléctricos y el cobre para reforzar la red eléctrica y conectar plantas de generación renovables. Por lo tanto, la descarbonización de la economía supondrá en cierta medida un aumento de la demanda de algunos materiales críticos, pero también de materiales de construcción como arena y grava.

La Comisión Europea adoptó en 2023 la Ley Europea de Materias Primas Fundamentales, que plantea diversificar proveedores de materias primas, incrementar la demanda de materiales cubierta por reciclado y aumentar la extracción y transformación de materiales en suelo europeo. Tal incremento de la demanda y extracción de materiales tendrá impactos ambientales y sociales en las zonas de extracción, hoy en día mayoritariamente deslocalizadas.

Si nos centramos en España, ¿se puede realizar una transición energética compatible con los objetivos climáticos y a su vez reducir la demanda de materiales? Esa es la pregunta que investigamos en un reciente estudio publicado en Progress in Energy.

El caso de España

España es un país relativamente avanzado en el despliegue de tecnologías de bajas emisiones en el sector eléctrico, con un 55 % de la generación eléctrica cubierta por fuentes de energía renovable en 2025. Sin embargo, el consumo de combustibles fósiles en otros sectores (por ejemplo, gas en los sectores residencial e industrial, diésel y gasolina en el transporte y en la industria) aún sigue siendo muy elevado.

La Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo (EDLP), conjuntamente con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), prioriza el despliegue de tecnologías de bajas emisiones y la eficiencia energética, sin modificaciones sustanciales en la esfera socioeconómica.

Sin embargo, creciente evidencia científica indica que el crecimiento económico constante, especialmente en países de alta renta per cápita, podría ser precisamente parte del problema. En otras palabras, además de cómo, el qué, el cuánto y el para qué se produce y consume son parte central del problema.

En nuestra investigación, cuantificamos y analizamos, mediante un modelo de simulación, los requerimientos materiales de la EDLP así como de un escenario alternativo de “suficiencia” en el que se aplican políticas de gestión de la demanda. En este último supuesto, la demanda de bienes y servicios se reduce, aunque manteniendo un nivel de consumo compatible con altos niveles de bienestar.




Leer más:
El mito de la escasez de recursos para fabricar coches eléctricos


La necesidad de una política industrial a largo plazo

Mejorar las tasas de reciclado será clave para reducir la extracción de materiales. En particular, las tecnologías de bajas emisiones (como baterías, aerogeneradores o paneles solares) en final de su vida útil generarán un yacimiento de materiales creciente. Por ejemplo, en el caso del níquel, el reciclado de tecnologías de bajas emisiones podría satisfacer hasta un 60 % de la demanda en 2050 (con tasas de reciclado ideales).

Sin embargo, desplegar capacidades de reciclado para tecnologías tan complejas no es trivial. Requerirá una política industrial a largo plazo que apoye el desarrollo de la reutilización y el reciclado, y que fomente normas de ecodiseño y estandarización que faciliten estos procesos.




Leer más:
Cómo reciclar un coche eléctrico


La importancia de apostar por estrategias de suficiencia

La gráfica que sigue a este párrafo muestra un aumento muy significativo de los requerimientos de materiales en la EDLP hasta 2050 (la línea discontinua muestra los requerimientos en 2025), sobre todo para aquellos materiales cuya demanda domina el despliegue de tecnologías de bajas emisiones.

Entre 2025 y 2050, la demanda de cobalto se multiplicaría por 14, la de grafito por 11, la de litio por 6 y la de níquel por 2. Para otros materiales, como el aluminio o el cobre, la demanda aumenta, aunque las tecnologías de bajas emisiones representen una parte minoritaria de la demanda total.

Requerimientos materiales en 2050 comparados al año base 2025 en la estrategia de descarbonización (EDLP) y en el escenario de suficiencia (Suf.).
Requerimientos materiales en 2050 comparados al año base 2025 en la estrategia de descarbonización (EDLP) y en el escenario de suficiencia (Suf.).
Los autores, adaptado del estudio en Progress in Energy, CC BY

El escenario de suficiencia reduce significativamente la demanda de materiales comparado con la EDLP. Esa tendencia se explica por una menor demanda de materiales y energía para la producción de bienes y servicios, y por lo tanto un menor despliegue de tecnologías de bajas emisiones.

La siguiente gráfica muestra la evolución de la huella de materiales, que representa el volumen total de materiales extraídos del medio ambiente, y es un indicador del impacto de la extracción de recursos naturales. En el escenario de suficiencia, se logra reducir en un 55 % la huella de materiales de la economía española respecto a 2025, mientras que aumenta en un 51 % en la EDLP.

Huella de materiales en 2050 comparada con 2025 para la estrategia de descarbonización (EDLP) y el escenario de suficiencia (Suf.).
Huella de materiales en 2050 comparada con 2025 para la estrategia de descarbonización (EDLP) y el escenario de suficiencia (Suf.).
Los autores | Adaptado del estudio en Progress in Energy, CC BY-SA

Así pues, nuestro trabajo sugiere que reducir el consumo de bienes y servicios menos esenciales permitiría conciliar un despliegue de tecnologías de bajas emisiones consistente con los objetivos climáticos y reducir la huella de materiales de la economía española, manteniendo a la vez altos niveles de bienestar.

The Conversation

Emmanuel Aramendia ha recibido financiación de la fundación Leverhulme Trust (RPG-2024-357), y del Research and Innovation Programme de la Unión European a través del proyecto LOCOMOTION (Grant Agreement No. 691287).

Iñigo Capellán-Pérez ha recibido financiación de una ayuda Juan de la Cierva-Incorporación del Ministerio de Economía y Competitividad de España (n.º IJC2020046215-I).

Jaime Nieto Vega ha recibido financiación del Ministerio de Economía y Competitividad a través del proyecto MODESLOW (ECO2017-85110-R).

Óscar Carpintero ha recibido financiación del Ministerio de Economía y Competitividad a través del proyecto MODESLOW (ECO2017-85110-R)

Categorías
Uncategorized

La importancia de ir más allá del presente en la enseñanza del periodismo: el caso de ETA

Alumnos del Grado de Periodismo de la Universidad de Valladolid durante una visita al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria, en abril de 2026. Maria Rosa Masegosa (proyecto Memoria en Construcción para futuros Periodistas).

Los periodistas informan a menudo sobre hechos que no han vivido. Cubren guerras que empezaron antes de que nacieran, juicios sobre crímenes cometidos décadas atrás, conflictos políticos heredados, dictaduras, transiciones, atentados o crisis sociales cuyas consecuencias siguen presentes.

Esa distancia no es un problema en sí misma. De hecho, forma parte del oficio periodístico. Informar sobre un hecho no vivido obliga a investigar, consultar documentos, reconstruir contextos, entrevistar a testigos, escuchar a las víctimas, contrastar versiones y distinguir entre datos, opiniones e interpretaciones. En tiempos de titulares rápidos, redes sociales y debates polarizados, esta tarea resulta todavía más necesaria.

Mirar hacia atrás para informar del presente

La formación periodística, por tanto, no puede limitarse a enseñar a producir contenidos o reproducir declaraciones y datos. También debe enseñar a mirar hacia atrás. A entender que muchas noticias no empiezan el día en que se publican, sino años o décadas antes. Y a comprender que algunos acontecimientos del pasado reciente siguen condicionando el presente.

Uno de esos casos es el terrorismo de ETA. Los estudiantes que hoy llegan a la universidad no vivieron sus años más duros. Para muchos de ellos, aquel tiempo no está asociado al miedo cotidiano, a los escoltas, a los funerales, a las amenazas o a los silencios. Les llega a través de noticias sobre excarcelaciones, debates políticos, series, redes sociales, conversaciones familiares o referencias escolares a menudo fragmentarias.

ETA y la memoria compartida

Pero ETA no es un tema histórico cualquiera. Es parte de la historia reciente de España. Tiene víctimas directas, consecuencias políticas, presencia en el debate público y una memoria todavía en disputa. Por eso, cuando un futuro periodista informa sobre una decisión judicial o penitenciaria, sobre un homenaje, sobre una víctima o sobre un antiguo miembro de ETA, no puede hacerlo solo desde la actualidad inmediata. Necesita contexto.

La pregunta, entonces, no es solo cuánto saben los jóvenes sobre ETA. La pregunta es más amplia: ¿cómo se forma a los periodistas para contar acontecimientos que no vivieron, pero que siguen afectando a la sociedad en la que informan?

En el caso de ETA y España resulta especialmente importante que la formación tanto en la escuela como en la universidad incorpore esta cuestión no solo para cumplir con las demandas de memoria, verdad, dignidad y justicia de las víctimas, sino también por su aparición constante en la discusión política y mediática.




Leer más:
Cómo enseñar sobre ETA y el terrorismo en secundaria


Más allá de conocer los hechos

El problema, por tanto, no consiste solo en que los jóvenes “sepan poco o mucho” sobre ETA. El verdadero riesgo es que conozcan los hechos de forma desordenada, parcial o sin contexto. En un mundo de noticias rápidas, redes sociales y debates polarizados, una información sobre un antiguo terrorista puede llegar antes que la historia de sus víctimas. Y una decisión judicial o penitenciaria puede entenderse mal si no se conoce el daño humano, político y social que la precede.

Ahí, y en línea con otras iniciativas en este sentido, se sitúa nuestro proyecto Memoria en Construcción para futuros Periodistas en el que los estudiantes investigan, preguntan, consultan documentos, contrastan fuentes y producen contenidos periodísticos sobre terrorismo, memoria y víctimas.

La idea de fondo es sencilla. Para informar sobre terrorismo no basta con tener una opinión ni recordar algunos nombres o fechas. Hay que saber documentarse, contextualizar, verificar, distinguir conceptos y comprender el lugar que ocupan las víctimas en el relato público.

¿Qué saben de ETA las nuevas generaciones?

Como punto de partida, la iniciativa partió de un cuestionario diagnóstico entre 65 estudiantes de primer curso de Periodismo de la Universidad de Valladolid. La muestra no permite extraer conclusiones generales sobre la juventud universitaria española, pero sí ofrece pistas valiosas. Los resultados, en línea con otros estudios recientes más amplios, muestran una falta de formación previa. El 49,2 % afirmó saber poco sobre ETA y el 7,7 % dijo no saber nada. Solo el 12,3 % alcanzó el nivel máximo en una prueba sencilla de conocimientos básicos.

El dato más llamativo, sin embargo, no es el desconocimiento, sino el interés. El 90,8 % consideró importante conocer qué ocurrió con ETA y el mismo porcentaje valoró ese conocimiento como relevante para su futura labor periodística.




Leer más:
¿Cómo enseñamos periodismo hoy en día?


El cuestionario también muestra que la universidad tiene margen para intervenir. La escuela o el instituto y la familia aparecen como las principales fuentes de conocimiento sobre ETA, ambas con un 55,4 %. Les siguen los medios de comunicación, con un 50,8 %. La universidad, en cambio, queda en un segundo plano, con un 23,1 %. Además, algunas respuestas revelan confusiones entre terrorismo, nacionalismo democrático, entorno abertzale y debates políticos actuales. Esa confusión es especialmente relevante para futuros periodistas porque afecta al rigor, a la verificación y a la forma en que se cuentan las noticias.

Metodologías activas

A partir de ese diagnóstico, nuestro proyecto apuesta por aprender haciendo. Conectamos varias asignaturas del Grado de Periodismo, desde comunicación organizacional, ciberperiodismo y documentación informativa hasta televisión informativa. La iniciativa incorpora también actividades fuera del aula, como la visita al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria-Gasteiz, la asistencia a las III Jornadas Autonómicas sobre Terrorismo en Castilla y León y la cobertura de actividades relacionadas con terrorismo, víctimas y memoria presentes en la agenda informativa.

Así, el aprendizaje no queda encerrado en una clase ni en una evaluación académica, sino que se convierte en una experiencia de formación profesional y ciudadana.




Leer más:
Así pueden los periodistas luchar contra la desinformación desde las escuelas


Mucho más allá de ETA

Además de llevar la memoria del terrorismo al centro de la formación periodística, el objetivo del proyecto es recordar que el periodismo se enfrenta constantemente a hechos no vividos en primera persona, pero que se deben contar con justicia y fundamento. No tener memoria propia obliga, precisamente, a investigar mejor.

Por eso, formar periodistas hoy no consiste solo en enseñarles a escribir una noticia, grabar un pódcast o manejar una red social. Consiste también en enseñarles a detenerse, preguntar, comprobar, escuchar y contextualizar.

En una época en la que la actualidad se consume deprisa, el periodismo necesita profesionales capaces de explicar de dónde vienen los hechos. Porque algunas noticias no empiezan cuando llegan a una pantalla. Empiezan mucho antes, en historias que otros vivieron y que alguien tiene la responsabilidad de contar bien.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.