Reportaje
26/07/2021

El éxito de la restauración ecológica pasa por una correcta evaluación de las acciones puestas en marcha

  •  Campus de Palencia
  •  Ciencias

Irache H. Ochoa | UVadivulga

Investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología y las universidades de Valladolid y Lleida, entre otras, elaboran un índice que permitirá realizar evaluaciones completas de acciones de restauración

El elevado consumo de plásticos, característica fundamental de las sociedades occidentales actuales, está suponiendo una drástica reducción de la fauna marina. Sin embargo, este derroche es solo un ejemplo de los cientos que podemos encontrar de cómo la actividad del ser humano ha destruido y destruye ecosistemas y especies. Paralelamente a este problema, a lo largo del siglo XXI estamos viviendo un crecimiento generalizado de la sensibilización ecológica de la sociedad en general y de las administraciones en particular. El Desafío de Bonn de 2011 para restaurar 150 millones de hectáres de bosques o la Declaración de Nueva York de 2014 en la que docenas de gobiernos, más de 30 de las empresas más grandes del mundo y más de 50 organizaciones se comprometieron a reducir a la mitad la pérdida anual de bosques naturales para 2020 y esforzarse para alcanzar la cero deforestación en 2030, son ejemplo de ello. Más recientemente, el 1 de marzo de 2020, se declaró en Nueva York la Década 2021-2030, como la Década de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas con el objetivo de incrementar a gran escala la restauración de los ecosistemas degradados y destruidos, como medida de probada eficacia para luchar contra el cambio climático y mejorar la seguridad alimentaria, el suministro de agua y la biodiversidad.

La restauración ecológica de los ecosistemas se propone como una de las principales soluciones para frenar la alteración de los sistemas, entendiendo por restauración no la recuperación del ecosistema primigenio sino la creación de un ecosistema equilibrado e idóneo que lleve a la optimización de las funciones ecológicas. Ahora bien, actualmente el problema aparece a la hora de medir el nivel de éxito de esta restauración. La diversidad de objetivos perseguidos junto a la variedad de métodos estadísticos en el tratamiento de datos hacen de la evaluación una tarea muy compleja. En este contexto, Carolina Martínez, investigadora de la Universidad de Valladolid y coordinadora del Grupo de Trabajo de Restauración Ecológica de la Asociación Española de Ecología Terrestre, ha participado en la elaboración de un novedoso índice que permitirá medir “lo que se ha restaurado en relación con que debería haberse recuperado”: el índice de Restauración Lograda.

Este índice que permitirá evaluar correctamente el éxito de las labores de restauración es el fruto de una investigación puesta en marcha por el Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC y en la que han colaborado diferentes entidades como la Universidad de Valladolid o la Universitat de Lleida.

 

Índice de Restauración Lograda

Hasta ahora la mayoría de los estudios que utilizaban metaanálisis para analizar los resultados de la restauración ecológica, expresaban sus resultados mediante el índice de Recuperación Restante, pero, como han señalado numerosos expertos la expresión de los datos, mediante este índice puede ser engañosa. “Tal enfoque solo explica parcialmente los resultados de la restauración ecológica, ya que solo considera ‘lo que queda por hacer’ como una medida del éxito de la restauración; mayor éxito cuanto menor sea lo que queda por hacer. Por tanto, el uso de este índice no es que sea erróneo, sino que la valoración resulta incompleta ya que solo considera ‘lo que queda por hacer’ y también debería considerarse 'lo que se ha hecho' en comparación con lo que se esperaba para lograr una restauración completa”, explica Carolina Martínez, profesora del Departamento de Ciencias Agroforestales en el campus de Palencia.

Teniendo en cuenta que el índice de Recuperación Restante ofrece una visión parcial, el equipo en el que participa Martínez propone el uso del índice de Restauración Lograda de forma complementaria. “Sugerimos que usar sólo un índice para evaluar el éxito de la restauración no es suficiente. Proponemos completar el índice de Recuperación restante (‘lo que queda por hacer’) con un nuevo índice que informa sobre 'lo que se ha restaurado en comparación con lo que debería haberse recuperado': el índice de Restauración Lograda”, aclara la coordinadora del Grupo de Trabajo de Restauración Ecológica de la AEET.

 

Restauración… ¿activa o pasiva?

Aunque el debate sobre el tipo de restauración idóneo todavía está encima de la mesa y las comparativas son aún escasas, estudios recientes parecen demostrar una mayor efectividad de la restauración pasiva frente a la activa. En el metaanálisis planteado en el estudio, la recuperación restante fue, en general, claramente mayor cuando se implementó restauración pasiva que tras la restauración activa, resultado que serviría como argumento a favor de la restauración activa. Sin embargo, aunque la diferencia no fue significativa, lo que se ha logrado con la restauración (es decir, el trabajo realizado) fue mayor en el caso de la restauración pasiva (AR = 60%) en comparación con la restauración activa (45%). ”Ambos resultados aparentemente contradictorios pueden explicarse si tenemos en cuenta la intensidad de la degradación inicial. De nuestros resultados, aunque aquí de nuevo las diferencias no fueran significativas, se desprende que cuanto mayor sea la degradación inicial, más recurrirán los profesionales a la restauración pasiva. Por lo tanto, aunque la restauración pasiva sea globalmente más eficiente (mayor AR) que la restauración activa, ‘lo que queda por hacer‘ (RR), que es más alto asociado a ella, probablemente está en parte relacionado con la intensidad de la degradación inicial, que es globalmente más alta en la restauración pasiva que en la restauración activa”, concluye la investigadora del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (centro mixto UVa-INIA).

 

Bibliografía

Lilian Marchand, Bastien Castagneyrol, Juan J. Jiménez, Jose M. Rey Benayas, Marie-Lise Benot, Carolina Martínez-Ruiz, Josu G. Alday, Renaud Jaunatre, Thierry Dutoit, Elise Buisson, Michel Mench, Didier Alard, Emmanuel Corcket, Francisco Comin. ‘Conceptual and methodological issues in estimating the success of ecological restoration’ Ecological Indicators, Volume 123, 2021, 107362, https://doi.org/10.1016/j.ecolind.2021.107362