Entrevista
Wed Mar 28 11:25:00 CEST 2018

“Debemos crear herramientas para hacer convivir la agricultura tradicional con la sostenible”

  •  Campus de Palencia

UVadivulga

El profesor Zacarías Clérigo coordina el proyecto Life Los Desiertos Verdes, nominado por la Comisión Europea para sus premios Best Life

Mediante el proyecto Life+ Los Desiertos Verdes se ha obtenido una poderosa herramienta para extender la agricultura a zonas semiáridas o deterioradas. La recompensa a este esfuerzo, encabezado por la Universidad de Valladolid, es su nominación para los premios Best Life. 25 iniciativas comunitarias han sido seleccionadas para la entrega de los galardones el 23 de mayo en Bruselas. Zacarías Clérigo (Melgar de Fernamental, Burgos, 1954), valora este recocimiento como “un revulsivo para continuar con propuestas que mejoren las condiciones agroambientales”.

Clérigo, coordinador técnico del proyecto Life+ Los Desiertos Verdes, está vinculado a la docencia universitaria desde 1979 en la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de la UVa, en el campus de Palencia. La solución ideada para recuperar suelos degradados, semiáridos o pobres es una maceta de grandes dimensiones para frutales y otras plantas de interés agrícola. Las cajas de agua, como se denominan, funcionan como biberones para los árboles.

 

P: ¿En qué consiste el proyecto Life Los Desiertos Verdes?

R: La iniciativa trata de recoger mediante un sistema tradicional si se quiere el agua en épocas de pluvimetría escasa y en zonas desérticas o semidesérticas. Posteriormente se evita la evaporación de esta agua, recogida de la lluvia o del rocío. La caja tiene un sistema de cuerda que lo suministra a la planta a través de su sistema radicular. La caja de agua tiene una capacidad hasta de 15 litros y la particularidad de mantener la temperatura del agua dos o tres grados por encima del ambiente en épocas frías y dulcifica la composición en épocas cálidas.

 

P: ¿Cuáles son los beneficios?

R: El proyecto se ha llevado a cabo en diferentes lugares, por lo que la efectividad también han sido dispares. El efecto se ha notado más en zonas desérticas como Los Monegros. También se han visto beneficios que nos han sorprendido gratamente en la escombrera de Riofrío de Aliste, donde prácticamente no había elementos nutritivos, o en Sant Boi de Llobregat, con un régimen pluviométrico mayor. En la estación de San Isidro, muy alta y con integral térmica baja, el crecimiento de los árboles estaba limitado. En la zona de Valladolid hemos visto donde peor se comportó el experimento, porque la época de lluvia es hostil al desarrollo del árbol.

Zacarías Clérigo, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de la UVa, en el campus de Palencia
© - Carlos Barrena. Zacarías Clérigo, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de la UVa, en el campus de Palencia

P: ¿Qué tipo de cultivos son los indicados para estas cajas de agua?

R: Hemos probado los árboles autóctonos de cada zona. Además de reportar beneficios a cultivos leñosos, esta herramienta es útil para productos hortícolas. Podría ser buena para ayudar a erradicar el hambre del mundo con su traslado a zonas con menor cultura agraria. En zonas pobres, puede ayudar al desarrollo de cultivos como el tomate, por ejemplo.

 

P: ¿Cómo se eligieron las zonas de estudio?

R: El proyecto se ha desarrollado en zonas con características específicas. En Los Monegros el caso era la climatología adversa. En Sant Boi, cerca de Barcelona capital, se procuraba la recuperación de una zona incendiada. En Riofrío de Aliste, la escombrera apenas contaba con elementos nutritivos para la planta. En la estación invernal de San Isidro se estudió la altitud. También se llevó a los campos de cultivo experimentales de Palencia y a zonas de recuperación de suelos en la provincia de Valladolid. Hay que tener en cuenta que la herramienta se emplea preferentemente el primer año. Además, se han trabajado en modificaciones para hacerla más sostenible económica y ambientalmente.

Zacarías Clérigo, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de la UVa, en el campus de Palencia
© - Carlos Barrena. Clérigo, durante un momento de la entrevista

P: ¿Qué supone la nominación a los premios Best Life para sue equipo?

R: El equipo es multidisciplinar. Es un orgullo para todos y nos sirve de revulsivo para continuar con propuestas que mejoren las condiciones agroambientales. Sería muy bueno que los resultados del proyecto se recogieran en la política agraria común y en las estrategias de cara al año 2020, y para recuperar la agricultura tradicional y la selvicultura como dinamizador de zonas rurales en el ámbito demográfico.

 

P: ¿Por qué cree que puede ser útil para la fijación de población en territorios deprimidos demográficamente?

R: En el fondo, hay muchas zonas semidesérticas en el planeta. La agricultura tiene un papel fundamental tanto en el freno respecto al incremento de temperaturas a nivel global como en cuestiones de población. Unas buenas políticas para retener y emitir menos CO2 pasa por una gestión agrícola sostenible. Trabajamos en este tipo de herramientas, por encima de su viabilidad económica. Las condiciones climáticas se están deteriorando, y esto lo puede observar, por ejemplo, cualquier agricultor de Tierra de Campos. Debemos desarrollar herramientas como la caja de agua para hacer convivir una agricultura más responsable medioambientalmente con otra tradicional.

Zacarías Clérigo