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Jugando a gobernar el mundo

Actividad de divulgación científica organizada por UVadivulga y GEEDS

Disminución de la capa de ozono, calentamiento de la Tierra, deforestación de bosques y selvas tropicales, desertificación, extinción de especies animales, contaminación de los océanos, contaminación atmosférica, contaminación de suelos y aguas dulces, cambios en los patrones del clima global, agotamiento de recursos naturales, distribución ecológica desigual del consumo de energía entre países, disminución de la capacidad del sistema ambiental planetario para asimilar los desechos producidos por la sociedad de la abundancia y el despilfarro… todo ello nos obliga a replantearnos nuestro frenético estilo de vida y sus derivadas injusticias. Dotar de criterios para realizar esta reflexión es lo que propone el grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid (GEEDS) a través de un juego de simulación.

Mediante esta actividad, también denominada gamificación, se pretende acercar la complejidad que supone la toma de decisiones que implica a toda la sociedad y promover la elección de decisiones que afectan a la salud y el medio ambiente basándose en criterios científicos.

Esta iniciativa complementa las Jornadas de Cine y Filosofía que se celebran en el Museo Patio Herreriano, este año con el título de Los límites del mundo, organizadas por el Área de Cooperación de la Universidad de Valladolid (UVa) y el Departamento de Filosofía Jurídica de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

 

Actividad

Charla y juego de simulación

 

Ponentes

Luis Javier Miguel

David Álvarez

Fernando Frechoso

Ignacio de Blas

Carmen Duce

José María Enríquez

 

Objetivo

Fomentar la toma de conciencia y la participación crítica de la ciudadanía ante los problemas medioambientales

 

Lugar y fecha

Museo Patio Herreriano

Calle Jorgue Guillén 6, Valladolid

Martes 20 de marzo de 2018

De 17.00 a 21.30 horas

Votación durante 'Jugando a gobernar el mundo'
© CC 2.0 BY - UVadivulga. Votación durante 'Jugando a gobernar el mundo'

Gobernar el mundo no es sencillo

La toma de decisiones en cuestiones climáticas se tornan complejas por la multiplicidad de factores

 

A modo de asamblea de las Naciones Unidas, los asistentes a Jugando a gobernar el mundo se han puesto en la piel de gobernantes mundiales a la hora de tomar decisiones sobre cómo frenar el cambio global. Y han comprobado que, a pesar de contar el asesoramiento de ingenieros, economistas o filósofos y los datos que los científicos han recabado sobre consumo de energía, uso de recursos naturales y crecimiento económico, no es fácil tomar decisiones sobre cuestiones climáticas. La actividad, de carácter divulgativo, ha estado organizada por la Uvadivulga, la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Valladoldi y el GEEDS (grupo de economía, economía y dinámica de sistemas), grupo de investigación reconocido de la UVa y se ha desarrollado en el Museo Patio Herreriano, a modo de clausura de las Cine y Filosofía, organizadas por el Área de Cooperación de la Universidad de Valladolid (UVa) y el Departamento de Filosofía Jurídica de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

Alrededor de 120 personas han participado en la actividad. La organización les proveyó de cartulinas para la votación. Posteriormente, se les explicó la dinámica del juego. Debían responder doce preguntas con cuatro opciones como máximo. En cada una podían consultar a los expertos presentes en la sala. Se valoraba incrementar, reducir o mantener la producción de energía nuclear o renovables, elegir qué uso se hace del suelo (agrícola, minería, bosques…) y otras cuestiones relativas a frenar el cambio global y establecer un límite adecuado de incremento de temperatura del planeta.

Los participantes eligieron por votación, por ejemplo, reducir el uso de la energía nuclear, incrementar las renovables al ritmo actual, mejorar las tasas de reciclado de metales o reducir los gases de efecto invernadero, otras decisiones de los participantes. Aunque no contaban con los efectos colaterales de sus apuestas. El modelo que el grupo de investigación ha desarrollado para el proyecto europeo Medeas mostraba un incremento de temperaturas similar al acordado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de París (2015), esto es, dos grados de tope hasta 2050. Luego, el juego de simulación mostraba que esta temperatura se elevaba tres y cuatro grados respecto a los niveles preindustriales a finales del siglo XXI.

“Hay decisiones que tienen consecuencias secundarias. Si se apuesta por ejemplo por el desarrollo inmediato de vehículos eléctricos, se requeriría mucha energía para moverlos, y esta necesariamente en estos momentos pasa por los combustibles fósiles como el petróleo o el carbón. El resultado es mayores emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera de las que inicialmente se podría pensar”, explicaba al público el profesor de Ingeniería de Sistemas y Automática Luis Javier Miguel.